lunes, 3 de enero de 2011

Niños adultos

Pasaron años, hasta que volvieron a juntarse en lo alto del castillo, y volvieron a declararse amor eterno.
Se miraban, se deseaban, no se creían que aquello fuera real, pero, lo era.
Los dos eran como gotas de aguas, se entendían a la perfección, siempre sabían lo que iva a decir  el otro, pero, solo cunado se juntaban sus miradas, se decían todo lo que no se habian dichos en años...

El primer encuentro fue en la torre más alta del castillo, los dos pasaban frío, pero, el roce de sus labios era el fuego que les calentaba. Comenzaron a hablar, hasta que hubo un instante en el que se congelo el mundo, y sus miradas se cruzaron ,sus pupilas se fijaron en las mías, y ,así nos besamos por primera vez, pero no por última.

Aquella noche fue hombre por primera vez, estuvo esperando aquel momento, tanto tiempo que no supo casi ni reaccionar. La miraba con deseo, pero con la única idea en mente de no volverse a separar.
El fue sincero con ella, y le dijo que nunca habría otra como ella, que siempre le esperaría y que aunque la distancia los destroce, el siempre sería feliz pensando en que alguien le espera.

Amar, querer, gustar, necesitar, sentir... y muchas cosas más es lo que me gustaría pasar contigo, pero el tiempo correrá y nos dirá si nuestros caminos se volverán a juntar, en este sendero de la vida.

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